El zoológico de Chapultepec ha sido catalogado como uno de los más emblemáticos y representativos para todos aquellos que visitan la Ciudad de México; y no es para menos pues data desde 1924. Pero ¿sabías que históricamente hubo otro zoológico más antiguo en la Gran Tenochtitlán? Así es: fue el zoológico de Moctezuma y te quedarás impávido con esta historia.

Zoológico de Moctezuma o Casa de los Animales

El Zoológico de Moctezuma fue uno de los recintos más emblemáticos del México Posclásico y es considerado por los especialistas como uno de los más antiguos del mundo. Su historia se remonta cuando los españoles llegaron a Tenochtitlán y descubrieron un vivario propiedad de Moctezuma lleno de animales exóticos llamado Totocalli o “Casa de los animales”.

Aunque muchos consideran que es un mito, su existencia se puede corroborar a través de cronistas españoles que lo vieron con sus propios ojos como el propio Hernán Cortés quien lo relata en su segunda carta de Relación al rey Carlos I en la que describen con detalle casas llenas de animales, estanques y divisiones por especies; o Bernal Díaz del Castillo en Historia verdadera de la conquista de la Nueva España quien relata el tipo de ejemplares que había en la casa como: águilas reales, papagayos, patos y aves de diversos colores como los quetzales.

“Tenía una casa… donde tenía un muy hermoso jardín con ciertos miradores que salían sobre él… tenía diez estanques de agua, donde tenía todos los linajes de aves de agua que en estas partes se hallan…, domésticas; y para las aves que se crían en la mar, eran los estanques de agua salada…”.  Hernán Cortés, Segunda Carta de Relación al Rey Carlos I de España.

Publicidad
Totocalli de Moctezuma

Totocalli de Moctezuma Foto: Wikimedia Commons

¿Qué animales habitaban el Zoológico de Moctezuma?

En dichas crónicas se menciona que el área más extensa era, como su nombre lo indica, el destinado a las aves, en el cual se encontraban especies de rapiña y de diversos colores como: búhos y aves nocturnas, quetzales, águilas, guacamayas y loros, flamencos y aves acuática y especies de rapiña. La razón: el plumaje era esencial debido a que estas significaban el rango y poder de sus élites.

Además, en las crónicas de Bernal Díaz del Castillo se menciona en el capítulo XCI la existencia de impresionante casa de fieras o serpentario llamada Casa de Alimañas. Aquí describe la manera en que tinacos o cántaros grandes mantenían a estos reptiles. Dichas crónicas relatan que eran alimentadas con carne de ciervos, perros pequeños y en algunos casos carne de sacrificios.

Después de aves y serpientes también se encontraban -en menor medida- mamíferos carnívoros de todo el valle de México; entre ellos se caracterizaban: ocelote, pumas, jaguares, lobos y linces, entre otros.

“Otra casa… todo género de alimañas, de tigres y leones de dos maneras, unos que son de hechura de lobos, que en esta tierra se llaman adives y zorros, y otras alimañas chicas, y todas estas carniceras se mantenían con carne, y las más de ellas criaban en aquella casa, y las deban de comer venados, gallinas, perrillos y otras cosas que cazaban…”. Bernal Díaz del Castillo en “Historia verdadera de la conquista de la Nueva España”.

Publicidad

Caída y legado

Tras la orden del conquistador Hernán Cortés de destruir la Gran Tenochtitlán en 1521, la Casa de los animales fue arrasada y con ello todos los seres vivos que la habitaban, después vino la Conquista y este espacio se transformó en el primer convento de la Nueva España en 1524, y es el espacio donde hoy se encuentra el Templo de San Francisco y el Centro Cultural El Rule.

“Respecto a la ruina, dijo que la ciudad había sido en su mayor parte arrasada, ya por el hierro ya por el fuego… De las casas de placer, donde según dijimos, estaban encerrados varios géneros de cuadrúpedos, fieras y diferentes aves… ha hecho referencia a los alaridos quejumbrosos de los leones, tigres, osos y lobos cuando se quemaban las mismas casas…”. Relato de Juan de Ribera, hombre de Cortes, en el libro “Décadas del Nuevo Mundo” de Pedro Mártir de Anglería.

El zoológico de Moctezuma fue mucho más que un espacio para resguardar diferentes especies de animales, ya que también simbolizaba el poder y la organización que se manejaba en la Gran Tenochtitlán. Aunque fue destruido tras la caída de la ciudad, las crónicas de Bernal del Castillo y los hallazgos del INAH han permitido confirmar su existencia. A día de hoy este permanece como uno de los antecedentes de zoológicos más antiguos de toda América Latina y sin duda parte fundamental del pasado de México.

Fuente: Artículo de investigación “El zoológico de Moctezuma ¿Mito o realidad? De Alicia Blanco, Gilberto Pérez, Bernardo Rodrígues, Nawa Sugiyama, Fabiola Torres y Raúl Valadez. 2009.

Publicidad