José Guadalupe Posada consolidó la fiesta del Día de Muertos gracias a las interpretaciones de los mexicanos por medio de calaveras. A través de estas retrataba el México de esa época y sus ilustraciones siempre eran de humor negro. Entre revolucionarios, borrachos, políticos, damas elegantes, obreros, militares, entre otros, Posada siempre tenía ingenio para reproducir con cierta crítica el México de Porfirio Díaz. Por eso te presentamos una breve historia, así como las calaveras de José Guadalupe Posada que no conoces. 

“La muerte es democrática, ya que a fin de cuentas, güera, morena, rica o pobre, toda la gente acabaría siendo calavera”. José Guadalupe Posada.

La calavera más famosa del mundo

Considerado el precursor del movimiento nacionalista de artes plásticas, José Guadalupe Posada fue el creador de la famosa Calavera Garbancera (después nombrada como La Catrina). En realidad esta calavera apareció en un periódico que se titulaba “Remate de calaveras alegres y sandungueras” con el subtítulo “Las que hoy son empolvadas garbanceras pararán en deformes calaveras”.

Imagen: Calavera Garbancera. Colección Blaisten.

La Calavera Garbancera representaba a las mujeres indígenas que querían verse glamorosas (como sus patronas españolas) y a las que se les conocía como garbanceras.

Remate de Calaveras

Durante mucho tiempo se le conoció como la Calavera Garbancera, hasta que Diego Rivera, en su mural “Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central” representó a esta calavera como uno de los personajes principales. De hecho se puede ver en el mural que la calavera toma la mano a José Guadalupe Posada. Diego Rivera la retrató de frente y de cuerpo completo; y a partir de aquí se le conoce como La Catrina.


Triste desenlace de José Guadalupe Posada

El artista plástico (nacido en Aguascalientes el 2 de febrero de 1852), no alcanzó a ver la Calavera Garbancera impresa, ya que esta se publicó en noviembre de 1913 y Posada murió el 20 de enero de este mismo año. José Guadalupe Posada murió muy pobre en la Ciudad de México, fue enterrado en el Panteón de Dolores en una fosa común y sus restos nunca fueron reclamados. El reconocimiento a su obra fue después de su muerte y hoy es uno de los artistas plásticos que más ha trascendido.

 

Las calaveras de José Guadalupe Posada que no conoces 

Posada trabajó durante muchos años para el editor poblano Antonio Vanegas Arroyo quien en 1880 tenía un negocio de impresos sueltos como folletos, cuadernos, cancioneros, oraciones, etc. Posteriormente creó periódicos que contaban sucesos callejeros, de forma un poco sensacionalista,  hasta que creó la Gaceta Callejera. Aquí fue donde se publicaron muchas obras de Posada. Aquí te mostramos algunas de estas calacas:

 

Gran Calavera eléctrica

Imagen: Biblioteca del Congreso de Estados Unidos

La impresión muestra un esqueleto grande hipnotizando a un grupo de cráneos y un esqueleto sentado. En el fondo hay un tranvía eléctrico, con esqueletos como pasajeros. Transmite la fascinación de la época moderna en México.

Imagen: Biblioteca del Congreso de Estados Unidos

1900-1913
Colección de Caroline y Erwin Swann.
Biblioteca del Congreso de Estados Unidos.  

 

Calavera Oaxaqueña

Imagen: Biblioteca del Congreso de Estados Unidos.

Esta calavera apareció por primera vez en 1903 con el encabezado de “La Calavera Oaxaqueña”. Después apareció en 1910 con el titular “Calaveras del montón”. Muestra una calaca amenazante con cuchillo en la mano y detrás de él hay una multitud de calaveras.

Imagen: Biblioteca del Congreso de Estados Unidos

1903-1910
Colección de Caroline y Erwin Swann.
Biblioteca del Congreso de Estados Unidos.  

 

Calavera Sevillana o Poncianista  

Imagen: Colección Blaisten

Ilustra una calavera decorada con elementos de la tauromaquia y en el encabezado decía que pertenecía a un “grande torero”.

Imagen: Biblioteca del Congreso de Estados Unidos.

Calavera Sevillana. 1890-1913
Colección de Caroline y Erwin Swann.
Biblioteca del Congreso de Estados Unidos.  

 

Calavera maderista

Imagen: Colección Blaisten

La ilustración es un esqueleto de un peón borracho con un sombrero, sarape y sandalias, sosteniendo una botella de Aguardiente de Parras, que hace referencia a la destilería y plantación de maguey de la familia Madero. El bigote y la barba lo identifican como Madero.

Imagen: Biblioteca del Congreso de Estados Unidos

1910
Colección de Caroline y Erwin Swann.
Biblioteca del Congreso de Estados Unidos.  

 

Calavera de Vanegas

Imagen: Colección Blaisten

Se muestra el esqueleto del editor Antonio Vanegas Arroyo con una larga barba y bigote. Está de pie en su imprenta vestido con un bombín, gafas oscuras y un traje. A sus pies están unos pequeños esqueletos trabajando en impresión, grabado y corrección. El texto donde aparece la ilustración de Vanegas se titula “La Calavera del editor popular” y al reverso “Fúnebre despedida”, que conmemora la muerte de Antonio Vanegas Arroyo también con pequeñas ilustraciones de unos ataúdes y esqueletos.

Imagen: Biblioteca del Congreso de Estados Unidos

1910-1920
Colección de Caroline y Erwin Swann.
Biblioteca del Congreso de Estados Unidos.

 

Sabías que…

En esta época, y gracias a estas publicaciones, surgieron las calaveras literarias. En cada periódico se pueden ver las estrofas que hacían alusión a la calavera ilustrada con un marcado acento crítico y satírico. A partir de aquí, es una tradición realizar y dedicar calaveritas literarias en el Día de Muertos.

 

Fuentes: Colección Blaisten y Biblioteca del Congreso de Estados Unidos.
Redacción: Equipo México Chulo.